Caer en una estafa telefónica le pasa a personas de todas las edades y niveles de estudio. Lo que marca la diferencia es qué tan rápido reaccionas. Esta guía va en orden: lo primero es lo más urgente.

Si todavía estás en la llamada

  • Cuelga. No necesitas despedirte ni dar explicaciones. Si te dicen que no cuelgues, es la señal más clara de que es fraude.
  • No vayas a ningún lado. Si te pidieron ir a un cajero o a una tienda a depositar, no lo hagas. Nadie legítimo te manda a un OXXO para resolver un problema bancario.
  • Si dicen tener a un familiar (secuestro virtual), cuelga y llama directamente a esa persona o a alguien que esté con ella. En la enorme mayoría de los casos está bien y ni siquiera sabe que la mencionaron. Si no la localizas, llama al 911 antes de hacer cualquier pago.
  • Si te amenazan, no negocies ni des información. Cuelga, bloquea el número y repórtalo al 089.

La primera hora: frena el daño

  1. Llama a tu banco de inmediato. Usa el número al reverso de tu tarjeta o el de la app. Pide bloquear tarjetas y accesos, reporta la transferencia o los cargos como fraude y solicita que inicien la aclaración. Cada minuto cuenta: si se actúa rápido, en ocasiones el banco receptor puede retener los fondos. Anota el número de folio que te den.
  2. Cambia tus contraseñas y NIP. Empieza por la banca en línea y tu correo electrónico, que es la puerta para recuperar todas las demás cuentas. Activa la verificación en dos pasos.
  3. Si instalaste algo o diste acceso remoto a tu teléfono o computadora, desconéctalo de internet, desinstala la aplicación y, si tienes dudas, restablece el dispositivo. Cambia las contraseñas desde otro equipo.
  4. Si diste el código de tu WhatsApp, intenta volver a registrar tu número de inmediato en la app y activa la verificación en dos pasos. Avisa a tus contactos para que no caigan si les escriben “desde tu cuenta” pidiendo dinero.
  5. Si compartiste datos de tu INE o tu CURP, vigila que no se abran cuentas o créditos a tu nombre (más abajo explicamos cómo).

Guarda la evidencia

Antes de borrar nada, documenta todo: el número que te llamó, la fecha y la hora, capturas de pantalla de mensajes, comprobantes de transferencia, folios del banco y una descripción de lo que te dijeron. Lo vas a necesitar para la denuncia y para la aclaración bancaria.

A quién llamar y para qué

SituaciónContacto
Cargos, transferencias o disputa con tu bancoPrimero tu banco. Si no responde o no procede la aclaración, CONDUSEF: 55 5340 0999 (Ciudad de México) y 800 999 8080 (resto del país).
Fraude cibernético, suplantación de identidad, robo de cuentasGuardia Nacional (Policía Cibernética): 088, disponible las 24 horas.
Extorsión o amenazas telefónicasDenuncia anónima: 089. En una emergencia con riesgo inmediato, 911.
Denuncia formal (necesaria para muchas aclaraciones y seguros)Ministerio Público o Fiscalía de tu estado. Varias fiscalías permiten iniciar la denuncia en línea.
Orientación y acompañamiento en la Ciudad de MéxicoConsejo Ciudadano: 55 5533 5533. Locatel: 55 5658 1111.
Alertar a otras personasReporta el número en Estafatel.

Los días siguientes

  • Revisa tus estados de cuenta con lupa durante al menos dos meses. Los estafadores a veces esperan antes de usar los datos.
  • Consulta tu historial en el Buró de Crédito. Tienes derecho a un reporte gratuito cada 12 meses. Si aparece un crédito que no reconoces, repórtalo de inmediato.
  • Avisa a tu familia. Los estafadores suelen usar la información de una víctima para llamar a sus contactos.
  • Da seguimiento a la aclaración bancaria. Los bancos tienen plazos definidos para responder; si el plazo vence sin respuesta, acude a la CONDUSEF con tu folio.

Cuidado con la “segunda estafa”

Después de un fraude es común recibir llamadas de supuestos abogados, despachos o “agentes” que ofrecen recuperar tu dinero a cambio de un anticipo. Es la misma banda o una parecida, con la lista de víctimas en la mano. Nadie legítimo te cobra por adelantado para recuperar dinero de un fraude.

Sobre la culpa

Estas estafas están diseñadas por profesionales para funcionar bajo presión, y funcionan en personas inteligentes y precavidas todos los días. Contarlo, denunciarlo y reportar el número no es una humillación: es lo que evita que le pase a alguien más. Si la experiencia te dejó ansiedad o insomnio, hablar con alguien de confianza o con un profesional ayuda.

Para no volver a pasar por esto, revisa los 10 hábitos para prevenir el vishing y compártelos con tu familia.