La mejor defensa contra el vishing no es un antivirus: son hábitos. Los estafadores necesitan que reacciones rápido y sin pensar; cada una de estas medidas está diseñada para quitarles esa ventaja.

1. Nunca compartas códigos, NIP ni contraseñas por teléfono

Los códigos de verificación que llegan por SMS, tu NIP, el CVV de tu tarjeta y tus contraseñas son las llaves de tu dinero. Ningún banco, ninguna dependencia y ninguna empresa los pide por llamada. Si alguien te los pide, no importa qué tan convincente suene, es un fraude. No hay excepciones.

2. Cuelga y llama tú

Si te llaman “de tu banco” por un cargo sospechoso, cuelga y marca al número que aparece al reverso de tu tarjeta. Si te llaman “del SAT”, “de la CFE” o de cualquier empresa, busca el número en su sitio oficial. Nunca devuelvas la llamada al número que te dieron ellos ni al que aparece en tu pantalla: el identificador de llamadas se puede falsificar.

3. Desconfía de la urgencia

“Tiene cinco minutos”, “no cuelgue”, “su cuenta será bloqueada”. La prisa es la herramienta principal del estafador. Un trámite real, un cargo real o un problema real siguen ahí mañana. Cuando sientas presión por actuar de inmediato, ese es precisamente el momento de detenerte.

4. No confirmes ni corrijas datos

Muchas llamadas empiezan con preguntas inocentes: “¿hablo con la señora García?”, “¿sigue viviendo en la colonia Roma?”. Cada respuesta les da una pieza más para hacer creíble la siguiente llamada. Ante un número desconocido, no confirmes tu nombre, tu dirección, tu banco ni el nombre de tus familiares. Tampoco los niegues; simplemente pregunta quién llama y de dónde, y cuelga si no te convence.

5. Acuerda una palabra clave con tu familia

El fraude del “familiar en problemas” y el secuestro virtual funcionan porque en el momento de pánico no se te ocurre verificar. Acuerda con tu familia una palabra o pregunta secreta que solo ustedes conozcan. Si alguien llama diciendo que un familiar está en peligro, pide la palabra clave. Y en cualquier caso, cuelga y llama directamente a esa persona.

6. Deja que los números desconocidos se vayan al buzón

Si es importante, dejarán mensaje o volverán a marcar. Contestar una llamada automatizada también le confirma al sistema que tu número está activo y que alguien atiende, lo que aumenta las llamadas que recibirás. Activa el filtro de llamadas sospechosas que traen iOS y Android y considera una aplicación de identificación de llamadas.

7. Cuida lo que publicas

Viajes, nombres de tus hijos, su escuela, tu trabajo, tu número de teléfono en un perfil público: todo eso alimenta los guiones de los estafadores. Revisa la privacidad de tus redes sociales y evita publicar tu número o el de tus familiares.

8. Configura tu banco para que trabaje a tu favor

  • Activa las notificaciones instantáneas por cada cargo y transferencia.
  • Establece límites diarios bajos para transferencias y súbelos solo cuando los necesites.
  • Usa tarjetas digitales de un solo uso para compras en línea.
  • Activa la autenticación de dos factores en tu banca en línea y en tu correo.

9. Reduce las llamadas comerciales con el REPEP

El Registro Público para Evitar Publicidad (REPEP) de la PROFECO permite inscribir tu número para que las empresas no te llamen con fines publicitarios. No detiene a los delincuentes, pero sí reduce el ruido y hace más fácil identificar las llamadas realmente sospechosas. El registro es gratuito en el sitio de la PROFECO.

10. Verifica y reporta los números

Antes de devolver una llamada perdida de un número desconocido, búscalo en Estafatel. Si otras personas ya lo reportaron, sabrás a qué atenerte. Y si recibiste una llamada fraudulenta, repórtala: cada reporte protege a la siguiente persona a la que marquen.

Un capítulo aparte: proteger a los adultos mayores

Las personas mayores son el blanco favorito de las estafas telefónicas. Suelen contestar todas las llamadas, confían en la autoridad y muchas veces no cuentan lo que pasó por vergüenza. Habla con tus padres y abuelos de estos guiones con ejemplos concretos, acuerden la palabra clave familiar y déjales claro que siempre pueden colgar y llamarte antes de hacer cualquier cosa, sin importar lo que les digan.

Si ya diste datos o dinero, no te quedes con la culpa: actúa. En esta guía explicamos paso a paso a quién llamar y en qué orden.